Se ‘roban’ andenes y aceras del espacio público y no hay autoridad que valga
Los andenes y aceras ya no son de los aguachiquenses. Los avivatos y los "dueños ilegales" del espacio público se han apropiado de ellos; los alquilan y hasta cobran impuestos como sucede sobre la calle quinta entre carrera octava y novena sobre el parque de la escuela numero uno.
O en otros casos no se cumplen las decisiones judiciales que están socavando al municipio por la poca acción de los funcionarios como ocurre en la calle quinta entre carreras 15 y 16 donde un ciudadano interpuso una acción judicial contra el municipio porque sus derechos a caminar por un anden estaba siendo vulnerado y ahora la administración municipal debe construir andenes y retirar de la calle las mercancías que los comerciantes sacan a diario en ese sector.
Los más perjudicados con esta invasión son los transeúntes, que no tienen por donde caminar y a menudo deben transitar por la vía, donde se exponen a los vehículos. En ocasiones la Alcaldía es cómplice por dar permisos para invadir el espacio público o por omitir su recuperación.
El común denominador de esta invasión es la complicidad de la Alcaldía que otorga permisos a los vendedores ambulantes para ocupar indefinidamente un espacio público. La prueba latente es la calle quinta en la cual los almacenes han ido extendiendo su negocio y crecido en número de vendedores sin control alguno. Hoy no queda calle, y difícilmente se recuperará; todo escudado en las pocas oportunidades de empleo que existen o la facilidad de hacerse a unos pesos.
Los andenes y aceras ya no son de los aguachiquenses. Los avivatos y los "dueños ilegales" del espacio público se han apropiado de ellos; los alquilan y hasta cobran impuestos como sucede sobre la calle quinta entre carrera octava y novena sobre el parque de la escuela numero uno.O en otros casos no se cumplen las decisiones judiciales que están socavando al municipio por la poca acción de los funcionarios como ocurre en la calle quinta entre carreras 15 y 16 donde un ciudadano interpuso una acción judicial contra el municipio porque sus derechos a caminar por un anden estaba siendo vulnerado y ahora la administración municipal debe construir andenes y retirar de la calle las mercancías que los comerciantes sacan a diario en ese sector.
Los más perjudicados con esta invasión son los transeúntes, que no tienen por donde caminar y a menudo deben transitar por la vía, donde se exponen a los vehículos. En ocasiones la Alcaldía es cómplice por dar permisos para invadir el espacio público o por omitir su recuperación.
El común denominador de esta invasión es la complicidad de la Alcaldía que otorga permisos a los vendedores ambulantes para ocupar indefinidamente un espacio público. La prueba latente es la calle quinta en la cual los almacenes han ido extendiendo su negocio y crecido en número de vendedores sin control alguno. Hoy no queda calle, y difícilmente se recuperará; todo escudado en las pocas oportunidades de empleo que existen o la facilidad de hacerse a unos pesos.
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